Hace varios días una compañera de trabajo me comentó que en el periódo El pais hay un artículo titulado 3.000.

Leo con detenimiento que Accion contra el hambre contabiliza en 3000 millones de euros la inversion necesaria para que más de 55 millones de niños/as, no mueran de hambre.

Nos recuerda que el hambre provoca la muerte de 5 millones de niños/as  cada año por falta de acceso al tratamiento adecuado.

No sé a vosotros,  pero que la vida de las  personas tengan precio me parece algo terrible. Y es que en el mundo, el valor de la vida de una persona es directamente proporcional al pais al que haya nacido.

¿Pero por qué 3.000 millones de euros no es nada para los países enriquecidos?

– coste de guerra Irak: Aproximadamente 2 billones de dólares

– coste de un avion de guerra(por ejemplo F-14 TOMCAT): 38 mill de dólares

– coste de un jugador de futbol (Daniel Albes en el BarÇa): 32 millones de euros

– sueldo del presentador  Juan y Medio : 6 millones de euros

– coste sede de la  ONU – cúpula de Barceló-: Más de 20 millones de euros

– Préstamo a entidades bancarias españolas para rescatarlas de la crisis: de 30.000 a 50.000 millones de euros del fondo del tesoro público

Y el de EEUU???

Está claro, ya no es un problema de escasez de alimentos ni de recursos económicos, es solo una cuestión de voluntad política y, sobre todo, social.

La vida no debería tener precio. Comer,  no es un lujo sino un derecho y, aquellos paises enriquecidos a base de explotar a los paises que han empobrecido, tienen el deber de intervenir.