Este verano en Tenerife, subi al Teide. Descubri sorprendida a mas de 3.000m de altura, que hay una especie de margarita o flor de manzanilla que consigue sobrevivir a todas las inclemencias del tiempo. Me parecio un milagro ver que habia una pequeña vida abriendose paso, en un ambiente tan hostil.

En esta vida, hay ocasiones que pequeñas acciones te sorprenden por la valentía y el milagro que suponen. En Gaza como en el Teide, hay una flor. Se llama Al Mathaf (el museo). Su precursor (Jaudat Judary), es un coleccionista aficionado a la arqueología. Él dice que “Mi misión es mostrar otra visión, que también existe, otra Gaza”.

Su pequeño milagro, lo agradecen las casi 15.000 personas, 5.000 de ellos estudiantes, que ya han observado desde su apertura, hace seis semanas, las 300 piezas expuestas en su única sala. Un recinto diseñado con un buen gusto chocante con la miseria que le rodea ya que se encuentra junto al campo de refugiados de Shati. El museo cuenta, según el reportaje consultado,  con una amplia y confortable terraza donde se sirven zumos, té y refrescos.

La Franja, sólo 367 kilómetros cuadrados poblados por millón y medio de habitantes, es un yacimiento arqueológico inagotable a la espera de expertos que desentierren su riqueza. Faraones, fenicios, nabateos, el griego Alejandro Magno, romanos, bizantinos, persas, árabes, cruzados, otomanos, Napoleón, británicos, israelíes… todos han dejado su impronta en este territorio mediterráneo. Casi siempre con sangre de por medio. Ya antes del apogeo de Roma, el panorama era bien distinto: el puerto de Gaza era entonces el más transitado del Mediterráneo oriental. Las mercancías procedentes de Extremo Oriente recalaban allí para ser embarcadas rumbo a Europa.

La entrada es gratuita porque, segun dice Jaudat, “Hay mucha ignorancia para conservar la herencia arqueológica, y las autoridades de entonces y las actuales tienen otras prioridades”.

Este gran hombre, habla del expolio al patrimonio arqueológico que han sido tan constantes como las batallas que han tenido lugar en Gaza. Con su museo, intenta combatir el dia a dia palestino, inmerso en una cruenta guerra desde la ocupación de su territorio, hace muchas décadas.

https://i2.wp.com/www.elpais.com/recorte/20080912elpepicul_1/LCO340/Ies/Jaudat_Judary.jpg