No puedo dejar pasar esta información que me ha llegado a mi correo electrónico sin, al menos, publicarlo en mi blog como forma de quejarme, de patalear ante semejante actuación.
Este post va sobre una persona que se hace llamar a sí misma “artista” y cuyo arte justifica atando a un perro abandonado de la calle con una cuerda cortísima en la pared de una galería de dejándolo allí para que muriera lentamente de hambre y sed.
Durante varios días, Vargas Habacuc, que es como se llama esta “persona” (por decir algo) y los visitantes a la galería de arte (algo cuestionable también según esta exposición), presenciaron impasibles la agonía del pobre animal, hasta que finalmente murió de inanición, tras haber pasado por un doloroso, absurdo e incomprensible calvario.
La prestigiosa Bienal Centroamericana de Arte decidió, incomprensiblemente, que la salvajada que acababa de cometer este sujeto era arte, y de este modo tan incomprensible Guillermo Vargas Habacuc ha sido invitado a repetir su cruel acción en dicha Bienal en 2008.
Y yo me pregunto que es lo que nos puede pasar por la cabeza al género humano, para cometer este tipo de tropelías sin recibir castigo alguno.
Efectivamente, me autoproclamo animal, porque no quiero pertenecer al género de todos aquellos seres (que para mi no son humanos), y que contemplaron tan deleznables y espantoso espectáculo, sin hacer nada por evitar ese asesinato.

Según la RAE arte es la “Virtud, disposición y habilidad para hacer algo” y “Manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”. Viendo las acepciones, no encuentro que este señor esté haciendo arte.

No obstante, si que lo veo definido en la siguiente acepción de la RAE asesinar es Matar a alguien con premeditación, alevosía, etc.” y “Causar viva aflicción o grandes disgustos.”Cada cuál que saque sus propias conclusiones, yo os ilustro con la capacidad imaginativa de este sujeto que espero en el futuro solo sea pasivo y se dedique, dentro del arte, a la vida contemplativa.

Anuncios