Dice el señor Berlusconi (que por cierto se está ganando a pulso que retire lo de señor), que para evitar las agresiones sexuales es necesario sacar a tantos soldados como mujeres guapas haya en la bella Italia .
Y me pregunto yo si hay que hacer lo mismo (es decir, sacar igual de soldados), por cada hombre guapo o por cada niño/a guapo/a que exista. Y es que, si ahora va a resultar que los guapos/as van provocando, la enfermedad mental que le achaco a cada persona que agrede sexualmente a otro/a, la va a tener el presidente de Italia.
Por cierto que lo mismo Berlusconi tiene otra excusa genial para explicar que profesores religiosos hayan violado a mas de 70 niños sordomudos en Verona. Desde luego, como dice Mi mesa cojea, dejen ustedes tranquilos a los niños. Y yo añado, Berlusconi, cállese y deje en paz al resto de la humanidad. O mejor, ya que usted tiene tantas operaciones de estética, métase en la misma habitación con unos cuantos de esos y nos dice si opina lo mismo al salir.



3 comments
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Enero 27, 2009 a 3:57 pm
emma
Esas declaraciones me hacen preguntarme, una vez más, ¿en manos de quienes estamos? Berlusconi, en su próxima visita al cirujano plástico, debería coserse la boca.
un abrazo
Enero 27, 2009 a 4:50 pm
derribandomuros
Hola Enma, estaba leyendo tu comentario mientras escuchaba la canción que le has añadido a tu ultimo post (ya me dirás quien es). En cunato a lo q me dices….Pues si, esta gente es quien dirige nuestros destinos… yo he decidido hace tiempo mudarme de planeta….¿te apuntas?
Enero 27, 2009 a 8:13 pm
emma
Hola,
el tema que escuchas se llama Shashemene, es de Aster Aweke ,una cantante etíope muy buena. Shashemene es la ciudad etíope de la que proceden los ras tafari , los seguidores del que fue emperador de Etiopía Haile Selassie. El movimiento rastafari surgió después en Jamaica y se relaciona con el reggae, aunque no tiene nada que ver, curioso no?
Vaya rollo que te he echado…
Y sí, por favor, dame la dirección del planeta nuevo, que enseguida empaqueto mis humildes pertenencias y también me mudo…
Un abrazo